¿Soy inclusivo a medias?

Existen países que exigen la contratación, en algún porcentaje, de personas discapacitadas dentro de las empresas. Pero, ¿por qué no ir más allá de las exigencias legales y de las estrategias vacías de RSE?

En Latinoamérica existen 66 millones de discapacitados o personas con habilidades disminuidas (12% de la población), dentro de las cuales existe un 70% de desempleo y una desproporcionada vulnerabilidad a la pobreza. Aun cuando existen programas, entre privados y públicos, de contratación para esta comunidad, las oportunidades reales de desarrollo profesional son mínimas y pobres.

Dentro de los programas de RSE tradicionales, las empresas usan la contratación de personas de esta comunidad como la carátula de su imagen corporativa, pero reducen al máximo el porcentaje de inserción, ya que parecen estar cumpliendo una “cuota” legal o moral. Lo que es peor, aún cuando existen estos programas, las tareas asignadas reducen el potencial de la persona discapacitada y por lo tanto su posibilidad real de crecimiento y desarrollo - no se les reta de una manera proactiva.

Algunos ejemplos que logran la inserción consciente:

Rising Tide Car Wash: El 80% de las personas que componen a este lavado de autos se encuentra dentro del espectro del autismo. El autismo es su diferenciador, ya que estas personas tienen una atención obsesiva con los detalles y la capacidad de realizar tareas repetitivas con precisión. Se les da oportunidad de florecer dentro de sus limitadas posibilidades de interacción social y la empresa planea abrir 3 locales adicionales, brindando empleo para unas 150 personas que probablemente estaban destinadas a vivir una vida sin propósito.

Banco de Voz: El periódico El Tiempo en Colombia (el de más alta rotación en el país) creó una posibilidad de brindar acceso a la información a personas no videntes, con una plataforma en la que otros usuarios graban las noticias con su voz. Este programa crea un nivel de inclusión significativo sin necesidad de enfocarse en sus propios empleados, ya que incrementan la participación voluntaria de la sociedad en una solución dirigida para el segmento específico de personas no videntes.

Signs: Un restaurante en el que le atienden personas sordas. Como su nombre lo indica, la forma de pedir su comida es a través de “señas” con ayuda de un instructivo en el menú. Se disfruta de una experiencia diferente en la que el comensal pueda aprender algo de lenguaje de señas a la vez que trata de comunicarse con meseros sordos, que disfrutan enormemente de ayudarlos mientras reciben una oportunidad de trabajo única.

Los negocios necesitan recuperar su lado humano. No se trata sólo de inclusión, debe fomentarse una integración real que inyecte de humanidad a la cultura y que rete las capacidades para crear crecimiento personal.

¿Cómo podemos ser inclusivos como empresa, mientras la inclusión se convierte en un factor determinante de éxito?

SFS

ArchivoSebastian Falla